¿Que es la violencia vicaria?

Según datos oficiales en México el 70.1% de las mujeres han sufrido al menos un episodio de violencia

02/12/2022.-La violencia de género hace referencia a cualquier tipo de acto que pretenda dañar a una persona o grupo por su género. Según el portal de ONU Mujeres, sus raíces se dan desde las posiciones de desigualdad, abuso de poder y diferencias estructurales. Características con las que cumple la violencia vicaria.

En México, datos del INEGI de 2021 indican que el 70.1% de mujeres han experimentado al menos un episodio de violencia en razón de género. Estas cifras no consideran a menores ni niñas que igualmente son blanco de distintos tipos de abuso.

Porque la violencia no son solo golpes y gritos. El maltrato va más allá, está presente en el día a día, de formas que en ocasiones resulta complicado de identificar. Es respaldado por leyes poco eficientes, por una sociedad acostumbrada y autoridades sin empatía. Lo que ha traído como consecuencia mayores manifestaciones de maltrato, como este tipo que afecta directamente a las madres.

Recientemente, el Congreso de la Ciudad de México aprobó incorporar la violencia vicaria plenamente como un tipo de violencia de género cometida en agravio contra las mujeres y madres. Te decimos qué es y qué considera esta inclusión.

Qué es la violencia vicaria

Amnistía Internacional, organización sin fines de lucro, define a la violencia vicaria como una expresión de maltrato en cuestión de género mediante la cual los hijos e hijas de mujeres víctimas de violencia son instrumentalizados como objeto para provocar dolor a sus madres.

Este término fue establecido por Sonia Vaccaro, psicóloga clínica y forense en 2012. La especialista lo define como todo tipo de violencia ejercida sobre los hijos con el fin de herir a la mujer. “El maltratador sabe que dañar a los hijos/hijas, es asegurarse de que su víctima sufrirá. Judicialmente, esos individuos saben que no tienen derechos sobre su pareja, pero sí sabe que lo tiene sobre los hijos en común. Por lo que los transforma en objetos para continuar con el maltrato”.

Los autores de estos actos son las exparejas, la gran mayoría, son también los padres biológicos de los menores. Vaccaro explica que para los agresores, los menores se convierten en un medio más para manipular, controlar y herir a la madre.

Con acciones que van desde la amenaza de “quitárselos”, negarle el derecho a saber de ellos, lastimarlos físicamente, hasta asesinarlos. Para así tener la certeza de que la persona que desea dañar, no logrará recuperarse jamás.

La complicidad, directa e indirecta, de las autoridades, dificulta el proceso de resguardar la integridad y garantizar los derechos humanos de las infancias y madres. Otro papel importante es el que juega la misoginia arraigada en la sociedad, obstaculizando a través de la normalización la prevención, bajo el argumento de que “a un padre no se le puede negar el derecho a estar con sus hijos”.

Información de Nosotras. 

 

 

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