¿Por qué Brito para Tuxtla?

 

Editorial/Chiapas Digital

27/10/2020.- Se ha empezado a socializar el nombre de Ismael Brito Mazariegos como posible contendiente a la alcaldía tuxtleca para suceder a Carlos Orsoe Morales Vázquez.

El movimiento corresponde a la sucesión que habrá de realizarse en el 2024.

El gobierno actual se ha caracterizado por no contar con cuadros políticos, los que tiene muy flacos y tampoco los ha generado. La apuesta ha sido la coyuntura nacional, lo de arriba impacta abajo.

En la primera elección del gobierno de Rutilio Escandón, “gallos jugados” han asomado la cabeza con la intención de quedarse con Tuxtla Gutiérrez, arrinconando a los de casa.

El priista Willy Ochoa, se ha mantenido tejiendo acuerdos entre PAN, PRD y PRI para generar una gran alianza que cobije su candidatura.

Ha construido base electoral, cuenta con recursos económicos y puede presumir de tener relaciones a nivel nacional que habrán de cobijarlo para alcanzar la meta.

Dentro de las filas del PVEM, Emilio Salazar, ha iniciado con la ruta para la alcaldía tuxtleca.

El hoy verde ecologista se ha caracterizado por construir una carrera política como pocas, ha logrado transitar bajo el cobijo de diferentes siglas, como lo fue el PRI, el PAN y hoy el PVEM.

Emilio cuenta con experiencia, recursos económicos y relaciones a nivel nacional por su paso en los diversos partidos en los que ha militado y de los que presume sin recato. A nivel tierra no se percibe una estructura sólida que lo cobije. 

Regidor Paco Rojas, hoy sin partido.

Abandonó las siglas del PAN donde construyó durante muchos años relaciones nacionales en su transitar.

Paco ha sido oposición desde hace dos sexenios lo que lo ha colocado como un activo importante en redes sociales, donde cuenta con fuerza y simpatía.

El hoy regidor podría ser el candidato de Movimiento Ciudadano.

De ganar la elección, cualquiera de los antes mencionados se convierten de manera natural en aspirantes para la gubernatura complicandole el escenario al mandamás de palacio. No son suyos.

Para salir de ese atolladero necesitan enviar a un personaje con figura de poder a la capital para ganarla.

Debilitar a los que están generando inercia política opositora y sumar a las fuerzas de casa no será tarea fácil; el canibalismo los caracteriza, los nulos resultados como gobierno los persigue, la falta de cumplimiento de acuerdos políticos y la política de persecución habrá de cobrar factura. 

Brito podría ser el mensaje, ¿logrará ser buen mensajero?

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