Denuncian a sacerdote de romper celibato, voto de castidad y agresión sexual

Diana «N» selañó al sacerdote Carlos Francisco Alejo Oramas de violarla así como de mantener una relación sentimental con su madre

Diana “N” , una joven tabasqueña, denunció que el sacerdote Carlos Francisco Alejo Oramas la agredió sexualmente en su propia casa, donde el cura vive en pareja con la madre de la joven, violando así el celibato y voto de castidad eclesiástico.

A través de un videocharla transmitida el pasado miércoles 19 por las organizaciones “Ni una menos Tabasco” y “Colectivo de Mujeres de Tabasco”, Diana narró que desde hace 12 años su madre inició una relación sentimental con el sacerdote, que en ese tiempo era encargado de la parroquia del municipio de Jalpa de Méndez, donde radica su familia.

A raíz de eso, sus padres se separaron hace diez años y la presencia del sacerdote en casa de la madre de Diana fue más frecuente, hasta que ocurrió la agresión sexual en abril del año pasado.

Diana relató que mientras hacía limpieza el sacerdote se le acercó por atrás y le tocó los glúteos, las piernas y su parte íntima, para luego retirarse “como si nada”.  

Recordó que años atrás, cuando su hermana tenía 6 años, el cura la nalgueaba y acariciaba indebidamente las piernas, por lo que decidió contar esa situación a su mamá, pero no le creyó porque el cura la tiene “muy manipulada” y le cree todo.

Al enterarse la Diócesis de Tabasco de este y otros casos de abuso sexual del cura Alejo Oramas, lo trasladó a la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, de Ciudad Juárez, Chihuahua, de donde también lo sacaron. Ahora se encuentra de nuevo en Tabasco, sin aparente cargo en la iglesia.

“Ha sido un proceso muy difícil desde lo que pasó, desde que tuve que callarme casi un año, desde que decidí hablarlo con mi mamá y me rechazó, no me creyó y desde que decidí hacerlo público de esta forma”, manifestó entre sollozos.

“Cada uno de los pasos desde todo este tiempo ha sido difícil, duro, desgastante y a partir de que hice mi denuncia por medio de Facebook he recibido muchísimos comentarios de odio, he recibido mensajes privados donde se me insulta, amenaza”, expuso.

“Me dicen cosas horrendas, en mi familia también he sentido el desprecio, el hecho de sentir que no te están apoyando, que no te creen y prefieren creerle a esta otra persona, es una situación horrible, dolorosa, como no tienen idea”, añadió.

Inclusive, dice, le han negado a su hermana menor, por cuya seguridad está preocupada porque “este hombre ya está de nuevo en Tabasco”.

“No sé si está con mi mamá o con quién está, tengo miedo de que esté aquí y no sé qué sea capaz de hacer, si fue capaz de tocar mi cuerpo en mi propia casa donde se supone que estoy resguardada, no sé qué más sea capaz de hacer”, alertó.

Asegura que el sacerdote siempre dice que es inocente, “pero la verdad va a salir a relucir siempre, ésta es la verdad  y van a salir más personas que lo confirmen y digan: a mí también me pasó”.

“Si me lo hizo a mí, a mi hermana y a dos chicas que me han contactado, entonces no sé a cuántas más se los haya hecho, no me preocupo mucho por esa parte porque sé que va a caer, va a caer ante la iglesia y ante la justicia terrenal”, auguró.

Afirma que ella no ha denunciado al cura directamente ante la iglesia, pero la Diócesis de Tabasco está enterada y le avisaron que la llamarán para escuchar su testimonio.

Asimismo, anunció que presentará su denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por acoso sexual en contra del sacerdote Carlos Francisco Alejo Oramas.

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